Hormigón

El aislamiento térmico permite mantener la temperatura óptima auqnue la temperatura exterior baje o suba. El hormigón aporta el calor o el frío necesarios lo que contribuye a un ahorro de la energía de hasta un 6% de manera gratuita y ecológica.

En verano, el hormigón absorbe el calor y hace que la temperatura interior sea más fresca.

En invierno cuando la temperatura ambiental es baja, el calor del sol o de la calefacción se conserva en masa térmica en el hormigón de la estructura, para su uso cuando sea necesario (acumula calor para usarse cuando la temperatura lo requiera).

El hormigón posee una lenta transferencia térmica y alta resistencia, lo que permite que la temperatura se conduzca lentamente de un lado a otro de la pared.

Otra ventaja es la baja filtración de aire. Los encofrados impiden que el hormigón sea poroso lo que evita que penetre el aire a la vivienda. Cuanto menos aire entre, menos polución y humedades existirán. Se puede añadir aislantes adicionales para reforzar la hermeticidad de la estructura (poliespan, fibra de vidrio, etc).

El ruido también se reduce con la construcción de hormigón, la densidad y grosor del mismo hacen que la construcción se insonorice, tanto los provenientes del exterior (tráfico, aviones, etc) como los de la propia vivienda (portazos, televisiones, etc). La insonorización que permite un muro de hormigón puede medirse en una reducción de 1/3 con respecto a una construcción de ladrillo (las juntas de los ladrillos permiten que el sonido traspase la estructura).

El hormigón es inflamable, se compone de cemento, de arena y de árido (todos los componentes son derivados de piedras). Ante una temperatura de cientos de grados centígrados, se rompería, pero éstas no se alcanzan en un incendio común. Además al pasar el calor de un lado al otro, son especialmente resistentes en edificios de altura o adosados.

Las construcciones de hormigón son mucho más resistentes a los desastres naturales como terremotos, riadas y huracanes. A medida que el cambio climático avanza, es cada vez más importante el tipo de construcción que se realiza. Comparando un muro de hormigón con un muro de ladrillo, ante un huracán, la masa del hormigón permite resistir y reducen el impacto de escombros y el daño estructural (simulación de hasta 400km/h, superior a la de los tornados). En caso de riadas, el hormigón también es la solución, puesto que reduce los efectos de la misma a los mínimos. En caso de terremotos, la resistencia vs ladrillo, es de cinco veces más.
El hormigón es ecológico:

  • Los desperdicios se reciclan en la misma planta de hormigonado. Se reduce la cantidad de piezas mal cortadas, desechos o roturas dado su manejo (por anclajes) y traslado dentro de la misma obra.
  • El aislamiento de las construcciones con hormigón armado, permiten ahorro de energía ya que mantienen una temperatura estable.
  • El hormigón es reciclable
  • Se evitan desplazamientos ya que se elaboran las piezas en el mismo lugar de la edificación y el material es energéticamente más fácil de encontrar que otros materiales de construcción.
  • Las edificaciones de hormigón armado son de más larga duración, más eficientes y adaptables al medio ambiente. Su ciclo de vida se mide por la energía y los materiales usados para la construcción y estos recursos tienen una excelente amortización ecológica.